Crear «una policía para todos”, el objetivo de Fuenlabrada

Nos hemos desplazado a la comisaría de Fuenlabrada (Madrid) para entrevistar a dos agentes de GESDIPOL, una unidad pionera en nuestro país que trabaja para lograr la igualdad de trato a los colectivos más discriminados.

Desde su creación en 2008, GESDIPOL ha llevado a cabo multitud de proyectos para acabar con los delitos de odio y facilitar la vida a los colectivos más discriminados de la localidad. Algunas de estas iniciativas son la campaña «borra el odio», la app SOR-POL para sordos, «libros» de denuncia para personas con TEA o discapacidad intelectual y varias campañas de sensibilzación ciudadana que difunden a través de vídeos en las redes. El vídeo de este año pretende acabar con los estereotipos raciales y “falsos rumores” acerca de las personas racionalizadas.

Una de las labores principales de los 4 policías que componen GESDIPOL es mediar entre los agentes y las asociaciones. Para ello, organizan cursos formativos internos y están en contacto permanente con las distintas organizaciones de la localidad, “intentamos visitar sus centros al menos una vez al mes y les invitamos a venir a comisaría para que sean ellos los que nos digan cuáles son sus preocupaciones, les escuchamos y ellos nos escuchan a nosotros” nos explica el Oficial Molina, responsable de la gestión de diversidad.

Entre los colectivos que atiende esta unidad se encuentran personas con movilidad reducida o discapacidad intelectual, refugiados e inmigrantes, el colectivo LGTB+, personas sin hogar o pertenecientes a etnias minoritarias. Todos estos grupos han tenido una relación muy negativa con los cuerpos de seguridad o, en el caso de los extranjeros, han podido vivir experiencias muy distintas en sus países de origen, por lo que, nos dicen, «es fundamental crear lazos y dar una imagen positiva del cuerpo para ganarse su confianza».

Una de las medidas más aplaudidas ha sido la implantación de formularios de identificación policial. Estos formularios obligan al agente a especificar el motivo de la identificación y los datos de la persona parada, así como su nacionalidad. Desde que se pusieron en marcha en 2006 con el proyecto STEP, se ha reducido el número de identificaciones de 4.853 a 1.245, de las cuales casi el 70% eran positivas. Gracias a las estadísticas, se pueden identificar posibles sesgos raciales y trabajar para solucionar esos casos concretos. En el caso de Fuenlabrada, los datos señalan un mayor porcentaje de identificaciones fallidas a marroquíes, mientras que en el resto de los casos los porcentajes son bastante bajos.

El Ayuntamiento de Madrid puso en marcha el mes pasado un proyecto piloto en Ciudad Lineal en que se han comenzado a utilizar formularios similares a los de Fuenlabrada. En este caso no se recogen los datos de los identificados, pero se especifican las características raciales o étnicas de dichas personas. El problema de esta fórmula, según nos explican, es que al no recoger la identidad del detenido, el formulario puede perder credibilidad porque «yo puedo rellenar todos los que me pidan y es imposible comprobar si son reales” nos dice el Oficial. La posibilidad de crear un modelo mixto de los dos formularios no sería legal porque incumpliría el artículo 7 de protección de datos.

Algunas de las comisarías con las que iniciaron el proyecto lo han abandonado o han sido incapaces de gestionarlo debidamente, como es el caso de Castellón, en donde solo una agente se encarga de diversidad. Otros cuerpos de seguridad, como la Policía Nacional o la Guardia Civil se muestran contrarias a implantar los formularios. «Los ayuntamientos son pequeños, no tienen capacidad para aplicarlo por falta de agentes y en las identificaciones colectivas puede ser aparatoso, pero lo que tiene es que haber voluntad política y también predisposición por parte de los agentes» nos dicen.

Los 4 componentes de GESDIPOL llevan a cabo campañas de sensibilización en los centros escolares tanto para niños, como para padres, “El año pasado con la ayuda de CEAR llevamos a dos chicos sirios a un instituto para que les contaran su experiencia como refugiados. Los jóvenes les enseñaron cómo había quedado su casa después de los bombardeos y les explicaron que estaban estudiando ingeniería para poder volver a su país, fue muy emotivo”.

Fuenlabrada es una ciudad con más de 200.00 habitantes, de los cuales un 13 % son extranjeros y al menos el 20% de los niños descendientes de inmigrantes. La diversidad, no solo en esta localidad sino en todo España, es mayor que nunca y los agentes de GESDIPOL saben mejor que nadie lo importante que es mantener una buena convivencia entre vecinos, «España debe entender que es un país pluriétnico y diverso, porque negarlo acaba en conflicto como está pasando en otros países y deslegitima el cuerpo» y, nos afirman, no dejarán de trabajar por ser la policía de todos y de todas.

Miembro de la Junta Editorial de Revistaincognita.com
Estudiante de Ciencia política y administración Pública + Periodismo

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