Opinión: Hermana, hoy la calle arde por ti

Noemí Castillo

17 de diciembre de 2018. Otra más. No era mi intención hablar sobre esto, pero la situación me ha obligado. ¿Sabéis a lo que me refiero? Es esta situación que cada vez se hace más preocupante, que me hace un nudo en el estómago y me eriza la piel. Es ella la que me ha amenazado para que lo hiciese. Y es que asegura que mi silencio alimenta el dolor. Por eso estoy aquí: estamos de luto. Nos falta una. En realidad, nos faltan miles, pero hoy se han llevado a otra. No han sido ya suficientes. Han creído tener el derecho de asesinar a otra mujer. Una vida menos. Un nombre más a una lista que parece eterna. Un nombre que tenía una familia, un sitio en el mundo, una historia por escribir. Le han cortado las alas. Han cogido la pluma con la que redactaba su relato y la han roto en mil pedazos, rompiéndonos el corazón a las que quedamos.

Hoy es por ti, Laura. Ayer fue por las otras 93 de 2018.

Estamos hartas. Algo muy grande ha empezado. Y no vamos a parar. Aunque nos vais a faltar vosotras luchando a nuestro lado, siempre quedaréis presentes. Porque queremos que seáis las últimas. Porque hemos explotado. La multitud está enfurecida, grita la injusticia que no os dejaron gritar, se niega a que vuestro nombre se borre o pase desapercibido.

Y tú, querido lector, no dejes de leer. Sé que estás cansado del mismo discurso de siempre, pero es que nosotras estamos cansadas de ser las que tienen miedo. Sé que la monotonía te ha llevado a normalizarlo, pero a nosotras nos siguen dando escalofríos. Y no sé, ellas merecen que alguien les ponga voz. Es cierto que ya no están para gritar, pero son el motivo para que las demás lo hagamos más fuerte todavía.

El siguiente párrafo se debería tatuar en nuestras conciencias para que, cuando nos sintamos insuficientes, sepamos que luchar es necesidad.

Jénnifer Hernández Salas. 46 años. Celia R. A., 90 años. María del Pilar Cabrerizo López, 57 años. María Adela Fortes Molina, 44 años. María Paz Fernández Borrego, 43 años. María del Carmen Ortega Segura, 49 años. Patricia Zurita Pérez, 40 años. Doris Valenzuela Angulo, 39 años. María José Bejarano Jiménez, 43 años. Silvia Plaza Martín, 34 años. María del Mar Contreras Chambó, 21 años. María Soledad Álvarez Rodríguez, 49 años. Josefa Martínez Utrilla, 43 años. Francisca de Jesús Pérez Ixcayau, 40 años. María Magdalena Moreira Alonso, 47 años. Raquel Díez Pérez, 37 años. Martha Josefina Arzamendia de Acuña, 37 años. María Isabel Fuente Antuña, 84 años. Cristina Marín, 24 años. Alí L. 49 años. María Judith Martins Alves. 57 años. María Isabel Alonso López, 63 años. Mari Paz Martínez, 78 años. Heidi Paz Bulnes, 25 años. Leyre González Justo, 21 años. Ana Belén Varela Ordóñez, 50 años. María Estela Izaguirre, 35 años. Natalya Balyuk, 37 años. Ivanka Petrova, 60 años. María Dolores Mínguez Herrero, 68 años. Eva Bou F., 35 años. Yésica Menéndez, 29 años. Jhoesther López, de 32 años. Nombre y apellidos no conocidos, 71 años. Sara María de los Ángeles Egea Jiménez, 40 años. uria Alonso Mesa, 39 años. Maguette Mbeugou, 25 años. María Manuela (Manoli) Castillo S. 46 años. Aicha B., 30 años. Anna María Giménez Martínez, 48 años. María José Pallarés, 67 años. Fátima, 36 años. Yolanda Jaén Gómez, 50 años. Sacramento Roca Martínez, 36 años. Rokhaya D., 42 años. Elena L. R., 35 años. Paula Teresa Martín, 32 años. Nombre y apellidos no conocidos, 42 años. África Elena Moreno, 58 años. Leticia Rosino Andrés, 33 años. Mercedes Martín Ayuso, 42 años. Sophia Losche, 28 años. Laura Luelmo Hernández, 26 años. Sacramento Martínez T., 71 años. Manela Quesada Soto, 56 años. Carmen Nola Martín Merante, 59 años. Antonia Parra Pérez, 56 años. Felisa Álvarez Navarro, 72 años. Pilar Ovejas Sáinz, 72 años. Rosa Alonso, 81 años. Florentina Jiménez, 69 años. Nombre y apellido no conocidos, 64 años. Mari Carmen Corona Rodríguez, 51 años. Nombre y apellidos no conocidos, 69 años. Nombre y apellidos no conocidos, 39 años. Vanesa Santana Padilla, 21 años. Carmen Fernández, 64 años. Nombre y apellidos no conocidos, 65 años. María Mainar G., 92 años. Encarni B., 69 años. María Dolores Sánchez García, 79 años. Nombre y apellidos no conocidos, 49 años. Nombre y apellidos no conocidos, 83 años. Recién nacida. Marina Gálvez, 8 años. Nombre y apellidos no conocidos, 5 meses. Laia Alsina López, 13 años. Miranda Rodríguez Martín, 5 años. Paula Rodríguez Martín, 3 años. Martina Carrascosa, 3 años.Nerea Carrascosa, 6 años. Daniela J.S., 5 años. Laura Elizabeth S. M., 27 años. N. A., 48 años. Cris Mairi Pineda Ferran, 30 años. Nombre y apellidos no conocidos, 48 años. Nombre y apellidos no conocidos, 45 años. Nombre y apellidos no conocidos, 84 años. María B.B., 33 años. María Marian, 28 años. Lucía Carpintero, 87 años. Nombre y apellidos no conocidos, 65 años. María Ruiz Sánchez, 61 años. Y tampoco os olvidamos, varones asesinados en el marco de la violencia machista: Alejandro Gálvez, 13 años. Nombre y apellidos no conocidos, 70 años. Andrei, 9 años.(Gracias por la gran labor: feminicidio.net. Allí podéis saber mucho más).

Posiblemente no los hayas leído todo. Cansa, ¿verdad? Es una lista muy larga. Da miedo. No parece real. Sin embargo, nos persigue. Es nuestro día a día. Y esto es solo en España. Y es solo de este año. Pero el problema es global. Nos están asesinando, violando, maltratando y acosando por todo el mundo.

Ojalá el 2019 quedase en blanco, ojalá no hubiese un nombre más detrás de Laura. Pero es un «ojalá» con muy poca esperanza, pues nos queda tanto por recorrer…

La conciencia de muchos es una pequeña luz al fondo del túnel. Sin embargo, me da pena ver que la red se inunda de mensajes dichos de boquilla. Hoy apoyan a Laura. Hoy se disfrazan de feminismo. Qué inhumano el que la asesinó. Qué cabrón. Cómo pudo hacerlo. Pero mañana, cuando les toques los privilegios, serás una feminazi. Cuando hables de ellos, te pedirán que no generalices. «A mí no me daña que nos metan a todos en el mismo saco, a mí lo que me duele es que estén mandando a todas a la misma tumba» decía Rayden en twitter, y seguía con un «Si has leído este tuit y te has ofendido muy posiblemente, casi con total seguridad… ¡Es más! Pondría la mano en el fuego por ti a que no eres un violador, pero si lo que más te ha molestado es la primera frase y no la segunda tienes mucho trabajo por delante» que, sin duda, describe perfectamente a lo que me refiero.

Todas deberíamos mirarnos, ver nuestros errores y empezar a deconstruirnos. Convirtamos la rabia, la impotencia, la tristeza, el nudo en el estómago, los escalofríos… en lucha.

«Tanto nos acusaron de ser brujas

que acabamos

convirtiéndonos en la hoguera»

María Vera

Compañeras, permanezcamos unidas. Las calles van a arder. Que el humo traiga un futuro mejor. Que el miedo pase a ser recuerdo. Que ellas queden como el motivo de una lucha que ganamos. Que el «escríbeme cuando llegues a casa» deje de ser cotidiano. Y que sepas que estoy aquí, que yo no te voy a cuestionar, que no eres culpable de nada, que nosotras no olvidamos, que en esto eres mi hermana. Y que todo va a arder. Todo va a arder por vosotras. Todo va a arder por ti, Laura.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Historia Anterior

Crear "una policía para todos”, el objetivo de Fuenlabrada

Siguiente Historia

El precio de la salud

Lo último de Opinión