Una bonita historia de humor: el humor gráfico en España

Quizá alguna vez se hayan preguntado cuándo surge el humor. Indudablemente, antes que las revistas, que la escritura o que el habla incluso. Un día un cavernícola se tropieza y se cae encima de una mierda, posiblemente debió de ser algo así. Los humanos somos bastante básicos, Pero incluso en el humor hemos avanzado, o al menos cambiado. Sobre esta evolución, involución o simplemente cambio, hablaremos en este hilo de artículos, que no son más que un pequeño resumen de lo único que jamás perdemos en este país, el humor.

El humor gráfico: de La Flaca a El Jueves, dos siglos de censura y lucha

Nuestras primeras ilustraciones no tenían nada que ver que con el humor, hará falta años y años de aprendizaje artístico para que el ser humano dé el gran paso a la sátira, a lo absurdo. Pasarán siglos hasta que a algún loco se le ocurra dejar de lado los frescos y la técnica, para dar ese tirarse de lleno a la piscina. Pero no nos engañemos, siempre que ha habido seriedad, también se escondía algo de humor y hasta en la Antigua Roma encontramos «grafitis» de penes o pequeñas rimas burlonas. Somos así, es parte de nosotros.

Pero sin duda alguna, la revista marca un antes y un después para el humor. Las canciones de los trovadores y los espectáculos de los bufones eran efímeros, instantáneos, pero por primera vez en la historia, los chistes quedan plasmados, se introducen en los periódicos y son distribuidos por las ciudades. El humor se hace público y cobra una importancia social y política inimaginable unas cuantas décadas atrás. A través de las caricaturas y las viñetas los humoristas son capaces de decir aquello que era imposible escribir en la prensa seria. Es por todo esto, que las revistas de humor forman parte de nuestra Historia y son un patrimonio muy valioso que no debemos olvidar, ni dañar.

El Duende de Madrid abrió camino a un sinfín de títulos posteriores, siendo la primera revista satírica de nuestro país en 1735, eso sí, se difundía de forma clandestina. Cada jueves durante aproximadamente un año circularon las viñetas anónimas de esta revista con portadas arriesgadas, muy críticas con la Monarquía, que resultaron polémicas incluso en su reedición un siglo después. Finalmente, como le pasaría a muchas de sus descendientes, su autor fue descubierto y detenido.

A principios del siglo XIX comenzaron a circular estampas sueltas y anónimas que pronto obtuvieron gran popularidad. La Caricature, de Charles Philiphon unirá estas láminas a sus revistas, vinculando por primera vez la sátira gráfica con el periodismo. En nuestro país buena parte de estas viñetas fueron dirigidas al odiado Napoleón y un hermano “Pepe Botella”.

Durante el Sexenio Democrático nacen las dos revistas más importantes del siglo que nos dejaron portadas dignas de aparecer en los libros de historia: La Flaca y Gil Blas. Esta última  fue precursora en abrir un espacio propio al dibujo, dejando de ser un mero complemento de la palabra. Por otro lado, La Flaca, que adoptó otros nombres como La Carcajada, La Risotada, La Risa, El Lió o La Madeja Política para burlar sus continuos cierres, fue la primera en dibujar viñetas a color. De tinte profundamente anticlerical y republicano, aguantaría con constantes parones hasta 1876 y nos deja viñetas de un profundo valor histórico.

Tras una breve experiencia republicana, el gobierno borbónico restringe la libertad de prensa. Las ideas liberales y democráticas habían hecho mella en los intelectuales españoles de la época que hicieron todo lo posible por sortear la represión de La Corona, aun así, las multas, cierres, destierros y detenciones fueron habituales.

En este mismo periodo, surgen revistas costumbristas y de entretenimiento que dejan atrás la reivindicación política y las persecuciones a las que los dibujantes estaban acostumbrados. La más importante fue Madrid Cómico, con imitaciones en otras provincias españolas. En ella publicó Clarín sus famosos “paliques”.

El siglo XX se inicia con el deterioro del turnismo que finalmente derivó en el golpe de Estado de Primo de Rivera. “Gedeón, el periódico de menos circulación de España” fue la publicación satírica más difundida durante la primera década. Los protagonistas de la publicación, Gedeón y su sobrino Calínez, fueron tan populares que se llevaron al teatro e incluso al cine. En 1898, a pesar de su moderación, fue suspendida y pasó a llamarse, como era de esperar, Calínez.

Otro de los factores que puso en vilo la situación política de nuestro país durante estos años fue la fuerza de los partidos nacionalistas catalanes y, con ellos, las revistas satíricas en catalán. Las primeras fueron La Campana de Gràcia y L’Esquella de la Torratxa, que se sustituían mutuamente en las suspensiones.

A las anteriores las siguieron ya iniciado el nuevo siglo otras como Papitu, Cut-cut! y sus sucesivos descendientes. Varios oficiales del Ejército asaltaron la redacción y quemaron los talleres de ésta última por considerar ofensiva la viñeta que aparece a la derecha. Los responsables de aquel atentado quedaron en libertad, recibieron el apoyo hasta del rey Alfonso XIII e, incluso, consiguieron que se restableciera la Ley de Jurisdicciones.

En el resto del país convivieron revistas costumbristas, que preferían evitar las persecuciones políticas, y otras de un fuerte carácter reivindicativo. Algunas como KDT comenzarán a tocar otros temas, como el erotismo, enfrentándose con la Iglesia Católica por primera vez. En ella participó el futuro director de El Jueves Jordi Ginés Soteras “Gin” con “Renato Zapata, un chico con mala pata” y Ángel Nadal con “Los Cepillez”.

Con Primo de Rivera se inicia un periodo oscuro para la sátira española. Buen Humor inaugura un tipo de humor distinto, más vanguardista y que marcará el rumbo artístico de nuestro país: el del absurdo. Sus dibujantes y periodistas forman parte de la conocida como “la otra Generación de 27”. Su gran rival será Gutiérrez, con una primera etapa burguesa y otra, ya iniciada la república, de crítica social y política.

El 14 de abril de 1931 se proclama la II República Española y por primera vez en muchos años la censura se suaviza. Nacen nuevos títulos, tanto de republicanos como monárquicos, anticlericales o católicos. De hecho, Gracia y Justicia, de tinte conservador y muy crítica con la República, será la revista de mayor difusión. En Barcelona, Be Negre fue una de las  más importante. Su primer director, el joven periodista Josep María Planes, fue asesinado por la FAI al inicio de la Guerra Civil.

Seis años después de aquel día de abril, un grupo de militares da un golpe de Estado y comienza la Guerra Civil. Ambos bandos aprovecharán las revistas gráficas para atacar al enemigo. Los humoristas se convierten en soldados al servicio de la causa. La Traca, que resurgió durante la II República, adquiere un tinte aún más radical dentro de la izquierda.
Perdida la guerra, su fundador Vicent Miquel Carceller fue fusilado el 28 de junio de 1940 por ser “autor de un delito de adhesión a la rebelión militar”. Sin renunciar al humor, por el que dio su vida, escribió una carta de clemencia al dictador en la propia revista diciéndole “ serénate un poco y perdona a este canalla que, si siempre te atacó, hoy te alaba”.

Otros dibujantes también serán juzgados por el Gobierno del Régimen como Josep Escobar, Carlos Gómez Carrera (Bluff), que es asesinado junto con Carceller, o Enrique Martínez Echevarría «Echea». Muchos participaron en la contienda de forma activa y no sobrevivieron a la Guerra o se vieron obligados a marchar al exilio. Entre estos últimos se encontraba Feliu Elías «Apia» o José Cabrero Arnal, que se refugió en Francia y acabó en el campo de concentración de Mathausen, como él mismo cuenta en sus memorias.
La principal revista de humor durante la dictadura fue “La Codorniz”. Por ella pasaron humoristas como Tono, Gila, Chumy Chúmez, Menda o Mingote, entre muchísimos otros. La fuerte censura de los primeros años sacó el ingenio de los artistas más críticos con el régimen.

A partir de los años 50 la revista empieza a tomar un tono más crítico, que le cuesta alguna que otra multa y retiradas de ejemplares. Es famosa aquella anécdota de que, ante una de esas multas, la redacción decidió ir a pagarla con sacos llenos de monedas de 10 céntimos.

En 1966 se promulga la Ley de Prensa de Fraga y la censura se suavizó notablemente. Muchos políticos del momento fueron caricaturizados, eso sí, nunca apareció el rostro del dictador.

Durante la transición, La Codorniz no consigue adaptarse a los nuevos tiempos y desaparece. Nacen nuevas revistas  como Hermano Lobo, inspirado en Charlie Hebdo, que comienza a realizar el humor como un medio para denunciar, ridiculizar y poner sobre la mesa temas que el periodismo tardofranquista no se atrevía a tocar.

Será El Papus quien realmente recoja el estilo chabacano y político de la publicación francesa renovando definitivamente la viñeta española. La revista catalana iba un paso por delante, siendo de las primeras en atreverse con la liberación sexual. Criticaba a la dictadura, al franquismo, a la Iglesia, incluso, se atrevía con temas por los que hoy día se ganarían alguna que otra querella. Por supuesto, sufrió aún la fuerte censura y varios atentados de ultraderecha, el más grave en 1977 que acabó con un muerto y15 heridos.

El 27 de mayo de 1977, a pocas semanas de las primeras elecciones, sale por primera vez El Jueves, curiosamente entonces publicaban en viernes, en vez de en miércoles. En aquel momento, luchaban por aguantar todo el verano, ahora se proclaman como la revista satírica más longeva de España, desbancando a La Codorniz. Desde entonces, muchas cosas han cambiado en nuestro país, y no todas a mejor. La transición fue un momento duro para la libertad de expresión, pero la Ley Mordaza o la Ley de ofensa a los sentimientos religiosos hacen que los días que vivimos no sean un camino de rosas.  

En 2007 un juez ordenó la retirada de una de sus portadas por delitos de injurias a la Corona. Guillermo, autor de la ilustración, sentenció que “mejor sería que le cortaran la mano derecha” y dijo irónicamente que “aquellos no eran los Príncipes de Asturias, sino Tom Cruise y Katie Holmes”. El Jueves apareció con el lema “la revista que secuestran los viernes” y “la revista que condenan los martes” durante varias publicaciones.

Ha sufrido desde entonces una agresión a su directora Mayte Quílez tras titular “Plaga de nazis. La ultraderecha crece en Europa” en 2016, y en 2017 su entonces director Guillermo Martínez Vela fue imputado por injurias al ser denunciado por el Cuerpo Nacional de Policía. El juicio de 2007 aun sigue en el Tribunal de Justicia Europeo.

Actualmente, El Jueves sigue siendo la revista satírica más influyente de nuestro país, a pesar de haber vivido ciertos momentos de escándalos y dimisiones. Se ha sabido adaptar a los nuevos tiempos y en 2014 sacó a la luz su versión digital.

Otras revistas como Mongolia han ganado terreno estos últimos años, aunque sin duda las redes sociales han sido las protagonistas del cambio de la viñeta a nivel mundial, con la aparición del Meme y nuevos artistas como Flaviana Banana, Alfonso Casas o Agustina Guerrero, de los que ya hablaremos.

Miembro de la Junta Editorial de Revistaincognita.com
Estudiante de Ciencia política y administración Pública + Periodismo

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Historia Anterior

#10years: La historia del final

Siguiente Historia

Un viaje al pasado: época muda del cine

Lo último de Cultura