Un viaje al pasado: época muda del cine

Raquel Rodríguez Vidal

El cine mudo se conoce por la narración de una historia a través de gestos e imágenes sin sonidos.

El inicio del cine mudo coincide con la Primera Guerra Mundial, el primer vuelo del hombre, los primeros automóviles y el inicio de la fotografía. La época de cine mudo está datada desde 1894 hasta 1929.A principios del siglo XX el cine ya era una industria. Pasó de ser una máquina para divertir y entretener por tan solo 5 centavos en ferias, a ser un motor de ganar dinero.

Tras la creación del cinematógrafo de los hermanos Lumière en 1895, aparece el teatro óptico de Reynaud. Émile Reynaud, pionero de la animación, patentó el teatro óptico consiguiendo que se permitiera la proyección de quince imágenes por segundo en una pantalla translúcida. Ya no eran dibujos individuales sino secuencias de imágenes proyectadas en una pantalla.

La principal característica del cine mudo es la ausencia del sonido, aunque a veces las películas estaban acompañadas de música en directo, parte esencial de las obras. Generalmente a través del uso de un órgano o piano. Otra de las características es el plano que predominaba la pantalla, era el plano general debido al peso del cinematógrafo. También apareció la voz en off, las proyecciones tenían un narrador que relataba las acciones o describía las situaciones cuando la ocasión lo requería.

El cine mudo estaba bien, pero los directores querían llegar más allá. El escritor de subtítulos representaba una figura muy importante en la época muda. Ayudaban a entender las películas, lo que fue un gran avance para la historia del cine.

La primera película muda duraba 1,66 segundos y mostraba a dos personas caminando. Fue elaborada por Louis Le Prince y titulada «La escena del jardín de Roundhay» (1888)

Los protagonistas del cine mudo eran sus actores sin duda alguna. El lenguaje corporal y la expresión facial era su gran trabajo. Solo con su cuerpo tenían que hacer entender sus pensamientos y sentimientos. La exageración era la clave de los actores. Sobreacturar para una mejor comprensión del público.

Cabe destacar al gran actor, compositor, productor y director Charles Chaplin. Gracias a su personaje Charlot es considerado un símbolo del humorismo y del cine mudo. A la hora de actuar Chaplin era conocido por el slapstick (presentar acciones exageradas de violencia física que no derivan en consecuencias reales de dolor), la mímica (expresarse mediante gestos y movimientos corporales) y la pantomima (no expresarse con palabras, sino únicamente con gestos).

Sus películas más importantes tanto como actor, director y productor fueron: «La quimera del oro» (1925), «Luces de la ciudad» (1931) , «Tiempos modernos» (1936) y «El gran dictador» (1940).

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