Fake News: El «Plan Genial» de los mentirosos

Pablo Lozano Gil

El dilema de la existencia o no de la verdad absoluta está referido a todos los ámbitos de la vida, existiendo aún uno que ya está tan socialmente aceptado, integrado y normalizado en nuestra sociedad que tal vez no prestamos atención de su existencia, y son las redes sociales.

En las redes sociales vemos diariamente decenas, cientos, miles de palabras, de enlaces, de textos.. en definitiva de información, que es muy difícil ver qué tanto por ciento es verdad y qué tanto no lo es. Ya que, ¿realmente hay un porcentaje de verdad? O en definitiva no hay un punto medio, o solo hay un punto medio, porque lo que para muchos puede ser verdad para otros puede no serlo, y aquel que en esa verdad ve refugiadas o fomentadas sus ideas, pensamientos o inquietudes, hará mayor hincapié si cabe en que eso a lo que se está refiriendo es verdad.

Las redes sociales tienen una característica definitoria frente a las demás fuentes de información y comunicación, y es que la facilidad de mentir se incrementa muchísimo. Una de las causas puede ser la sobrecarga informativa. Este exceso de información hace que se posibilite crear bulos, fake news.. de una manera mucho más sencilla de lo normal. Es algo que incluso los medios de comunicación utilizan en su favor, y que a causa de esta infinidad de las redes sociales, es imposible dar macha atrás. Es tan sencillo como lanzar el bulo o fake new a la inmensidad de las redes sociales, crear un ambiente de verdad en lo que defiendes, que tu idea se generalice y haya muchos que, como hemos dicho antes, por intereses propios compartan esa información y le aporten mas verdad si cabe, a la mentira.

Por otra parte, también habrá muchas personas, que por el hecho contrario, y es que esa información vaya contra sus ideales, pensamientos o intereses, se tome su tiempo en comprobar si esa información es verdadera o no. En cuanto esta persona encuentre un ápice de mentira en la información, lo sacará a la luz, todos aquellos acordes ideológicamente a la persona que desmiente esa información crearán una voz cada vez más sonada de que esa información es mentira.

El emisor sabe perfectamente que la información que dio a la luz no es verdad o por lo menos no es completamente verdad, pero siempre apelará a la táctica de “mira, si cuela, cuela” y si no, ya se lo digo yo, marcha atrás, rectifica, y argumento socialmente aceptado de “rectificar es de sabios”, mientras tanto el bulo sigue navegando sin parar por las redes sociales, tan solo unos pocos se enterarán de la rectificación, y muchos más seguirán viviendo en la mentira informativa que el emisor lanzó sin precedentes, y créanme, con la convicción de que pasara lo que pasase, iba a ser un plan “genial”.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Historia Anterior

Opinión: Salvando las distancias

Siguiente Historia

Taburete: sold out y "Viva España"

Lo último de Opinión