Opinión: Lo que se avecina tiene nombre de crisis

Fátima Esteban Fernández

Algunos españoles no olvidamos la crisis que comenzó a hundir nuestro país en 2008: una sociedad viviendo por encima de sus posibilidades y un presidente del Gobierno incapaz de reconocer la gran vulnerabilidad de España ante la inminente recesión global constituyeron la receta perfecta para desatar la mayor depresión económica de la democracia española.

El Partido Socialista engañó a sus votantes para permanecer en el poder negando la crisis hasta que, en 2010, Zapatero se vio obligado a reconocer la situación a la que había llevado a España.

Hace unos días, nuestro Presidente en Funciones, Pedro Sanchez, cargaba contra los “falsos alarmismos” en un mitin en Teruel puesto que la economía española “va bien” y, en caso de “enfriamento”, tiene la baza de Nadia Calviño.

Basándonos en los datos objetivos, sin sacarlos de ningún cuaderno de Casado, podríamos afirmar que la historia se repite: ZP y Pedro Sanchez están cortados por el mismo patrón. Zapatero negó la situación económica de España y Sanchez conduce por la misma ruta.

A las cifras me remito

Acabamos de vivir el peor agosto desde 2010: el paro ha subido en 54.371 personas. La Seguridad Social cerró el mes con 212.000 afiliados menos, lo que supone su mayor caída desde 2008. Seguridad Social que bate récord en cuanto a deuda se refiere: rozando los 50.000 millones de euros. Casi nada.
Pero no solo la economía de los parados padece graves problemas, parte de la población ocupada tiene un trabajo que no le da ni para pagar el alquiler. Un desequilibrio ‘in crescendo’ entre la oferta y la demanda ha generado el ‘boom de los alquileres’: el precio del alquiler de una vivienda es un 10,6% mas caro que en 2007. Pero a los políticos eso no les afecta. Y si no que se lo digan a Iglesias desde Galapagar.

Los indicadores de la OCDE no dejan de ser menos preocupantes ya que estos reflejan que España se esta fatigando a un ritmo mucho mayor a lo esperado y muy por encima de sus socios europeos. Uno de sus indicadores es el CLI, el índice compuesto de indicadores líderes, que proporciona señales adelantadas acerca de la posible evolución de la economía en los próximos 6-9 meses: si el CLI cae, la economía podría entrar en recesión. El ultimo dato que tenemos de este es una caída mensual en España de 0,22 puntos; su vigésimo descenso consecutivo, duplicando el deterioro de 0,10 puntos de la eurozona.

Además, el Fondo Monetario Internacional confirma también la desaceleración económica española recorta en una décima sus previsiones de crecimiento para España al 2,2% este año y un 1,8 % el próximo y nos alerta de nuestra deuda pública; situada entorno al 98% del PIB. Deuda que este verano alcanzó su mayor subida en 3 años. Las administraciones públicas deben una cifra equivalente al 98,4% del PIB, lejos del objetivo del Gobierno para finales de año: 95,8%.

En este contexto, el optimismo de Sánchez no casa. La economía no sigue los tiempos del Gobierno y, por tanto, no se paraliza cuando nuestros políticos no llegan a acuerdos de Estado. Necesitamos nuevos presupuestos y nuevas reformas que se adapten a los nuevos tiempos.

Hay fuerte oleaje internacional y nadie coge el timón

Por proa el Brexit; por popa EEUU y China.

La guerra comercial entre EEUU y China parece estar afectando a la actividad económica mundial. Según las recientes estimaciones del Banco de España, las tensiones entre estos dos gigantes contraria un 0,2% el PIB de la eurozona entre 2019 y 2021. El aumento de los aranceles reducirían el PIB mundial en 0,25% . Una caída de la confianza y aumento de la incertidumbre que elevaría las primas de riesgo de la inversión afectando de manera notable a la zona euro.

En cuanto al Brexit, la relación España y Reino Unido está en peligro. La salida de la UE a la que Johnson conduce a Inglaterra puede poner en riesgo las intervenciones comerciales, de inversión, turísticas y personales entre los dos países. Las empresas del Ibex tiene 80.000 millones de euros invertidos en Reino Unido, las exportaciones anuales a éste mueven 20.000 millones y los turistas 18 millones de euros. Todo esto convierte a España en uno de los países mas sensibles al Brexit.

«La economía global está en un frenazo sincronizado y estamos, de nuevo, revisando a la baja el crecimiento para 2019 al 3 %, su ritmo más bajo desde la crisis financiera global», indicó la economista jefa del FMI, Gita Gopinath, al presentar el informe de Perspectivas Económicas Globales.

De momento Dios no me ha concedido el Don de ver el futuro, pero si llegamos a una depresión como la que vivimos, espero que tengamos a un presidente que nos sepa sacar de ella en tiempo récord, como alguno supo en su momento, evitando así quedar en manos de Europa, que ahoga aún mas.

Liberal y políticamente incorrecta en continua construcción. Pienso todo lo que digo, pero no digo todo lo que pienso.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Historia Anterior

Opinión: Luchar contra el "planeticidio"

Siguiente Historia

Opinión: De aquellos polvos, estos lodos: el 'Sanchismo' a examen

Lo último de Opinión