ZUBIAK: segunda oportunidad

Fátima Esteban Fernández

Movistar+ ha apostado para la temporada 2019 y 2020 por las series de no ficción, entre ellas, ‘ETA, el final del silencio'»Riesgo, relevancia y autoría», así describía los seis proyectos documentales originales de la plataforma María José Rodríguez, gerente de contenidos del Canal #0 en la presentación.Zubiak forma el primer capítulo de ‘ETA, el final del silencio’.

Dirigida por Alfonso Cortes – Cavanillas de La Caña Brothers y el periodista Jon Sistiaga, repasa el fin de la banda terrorista través de sus víctimas y da voz a las dos caras de un atentado: el asesinato de Juan Mari Jáuregui por el comando Buruntza.

La víctima, Maixabel Lasa, esposa de Jáuregui y el verdugo, Ibon Etxezarreta, se sientan a la mesa “como si de dos amigos se tratara” para analizar y sincerarse sobre aquellos años y sus sentimientos encontrados.

«Nos une una historia que solo acabará cuando uno de los dos ya no esté aquí», dice Lasa a Etxezarreta.Una comida que finaliza con un acercamiento entre ambos y que Sistiaga y Cortés-Cavanillas querían mostrar como si el espectador estuviera sentado en la misma mesa: “Creíamos que el hecho de que se vea esa conversación va a hacer que la gente perciba el potencial simbólico que tiene su acción”, el arrepentimiento de Ibon y la comprensión de Maixabel.

Zubiak, que significa puentes en Euskera, es un magnífico trabajo periodístico de memoria y dignidad, de diálogo, de perdón, arrepentimiento y reconciliación con el objetivo de tender puentes hacia la paz. “En Euskadi se tienden puentes, es una Euskadi en la que no hace falta bajar la voz al hablar de ETA o de un partido político. Ya no hay miedo”, declara Sistiaga. Juan Mari Jáuregui alzó la voz y apostó por estrechar lazos para la reconciliación del País Vasco y, eso, le costó la vida.

Un documental que no deja indiferente a nadie, que remueve conciencias y ofrece una visión de cómo se debe pasar página desde ambas posiciones para lograr una convivencia sana. En el capítulo también aparece en escena María, hija de Jáuregui, uno de los momentos más impactantes junto al encuentro entre víctima y verdugo.

María conmueve con un testimonio en el que explica como en su casa le enseñaron a dar segundas oportunidades y como considera que el asesinato de su padre fue el momento de aplicar esas enseñanzas.Además, participan con su testimonio Jaime, el amigo de Jáuregui presente en la cafetería donde fue asesinado y protagonistas como María Jaúregui, Jesús Eguiguren, Xabier Iraola, Ignacio Latierro o Margarita Robles, entre otros, en este documental que repasa los casi 50 años de terror, miedo, treguas, negociaciones y 826 muertes que han marcado la historia más reciente de nuestro país.

Objetivo de ETA

Militante socialista, Juan Mari Jáuregui fue gobernador Civil de Guipúzcoa en el último gobierno de Felipe González (1994 – 1996). Jáuregui tuvo que dejar el País Vasco y a su familia porque su nombre estaba en la lista de objetivos de la banda terrorista ETA. De hecho, en la época en la que era gobernador, el Comando Donosti intento asesinarle con un coche bomba.El 29 de Julio de 2000, Juan Mari se encontraba en un Bar de Tolosa cuando dos terroristas se acercaron a él y le pegaron dos tiros en la nuca.

El exgobernador vivía en Chile y había hecho un alto en su trabajo como secretario general de Aldeasa para Latinoamérica con el fin de pasar unos días de vacaciones en su tierra natal y celebrar los 25 años de casados con su mujer. “Esta semana hemos celebrado las bodas de plata y teníamos que haber llegado a las de oro”, decía Maixabel Lasa a sus allegados cuando le llegó la noticia. En sus frecuentes visitas a nuestro país, Jáuregui no llevaba escolta y ese día no tuvo más protección que su propia intuición.

Un hombre de costumbres que se había dejado ver durante tres sábados seguidos con su amigo Jaime para tomar algo a la misma hora y en la misma céntrica cafetería donde le arrebataron la vida.«No te voy a decir si te perdono o no. Quiero darte una segunda oportunidad», asegura Maixabel Lasa a IbonLa historia de la banda contada desde otro punto de vista. Una historia de un asesino arrepentido y dos víctimas, Maixabel y María, esposa e hija respectivamente, que no tienen odio en su mirada, ni siquiera hacia los asesinos de su marido. Un ejemplo de cómo se puede llegar a vivir sin rencor.

Liberal y políticamente incorrecta en continua construcción. Pienso todo lo que digo, pero no digo todo lo que pienso.

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