Opinión: Apropiación cultural

Inés Hernando Herrera.

El pasado 15 de noviembre se celebró en Los Ángeles la entrega de los premios Grammys latinos. Muchos españoles como Alejandro Sanz o Miguel Bosé han sido nominados en estos premios e incluso Antonio Banderas presentó la gala en el año 2000. Nunca ha habido distinción entre latinos e hispanos ya que en las bases del concurso queda claramente reflejado que podrán ser nominadas al premio todas las canciones en español (latino o peninsular) o en portugués (de Portugal o de Brasil).

En la última gala de los Latin Grammys Rosalía consiguió dos de los premios. Y a diferencia de las anteriores ediciones en esta si ha surgido polémica. A Rosalía ya le habían llovido criticas relacionadas con la “apropiación cultual” por cantar flamenco siendo catalana y por querer asemejarse a la cultura gitana. Sin embargo, esta vez los comentarios estaban enfocados a que una mujer española ganara un Grammy latino.

La apropiación cultural es un tema extremadamente complicado especialmente para aquellos que nunca han sufrido racismo. Utilizar elementos de otra cultura en esta época globalizada es absolutamente normal y enriquecedor, pero es importante tener en cuenta la manera en la que lo estás haciendo, tienes que compartir la cultura, no apropiártela. Ejemplo de ello es la moda del uso de los “burkas” o similares. Algunas mujeres famosas como “Ariana Grande” han sido criticadas por subir fotos a sus redes sociales con esa prenda en la cabeza.

A simple vista no hay problema en que Rosalía cante flamenco siendo catalana ni que las cantantes estadounidenses lleven velos imitando la cultura musulmana. El problema está en lo que simboliza ello. La etnia gitana ha sido perseguida durante años y a día de hoy los gitanos siguen sufriendo xenofobia, lo mismo les pasa a los musulmanes y lo mismo les pasa a los latinos. El famoso cantante mexicano que criticó la victoria de Rosalía explicaba la dificultad que existe en América del sur para poder acceder a la industria musical, no solo por la competencia como en España, sino por falta de medios y por la corrupción.

Nadie va a insultar a la joven catalana por ser gitana o por intentarlo porque es famosa y está en una situación de poder. Sin embargo, la gente que pertenece a la etnia que Rosalía intenta copiar sufren insultos y desprecios. Es ahí dónde empieza el problema, la cantante se aprovecha de su situación para vender una cultura como un producto. Ariana Grande lleva el burka sin reparar en que a algunas mujeres las matan por llevarlo o por no llevarlo, mientras ella desde su posición si puede lucir la prenda y sacar provecho de ello.

Bajo otro punto de vista hay que entender que en la época en la que nos encontramos es normal que las culturas se fusionen y se mezclen. La propia Rosalía dijo en una entrevista: “no creo que nadie haya criticado a Picasso por dibujar mascaras africanas en sus cuadros”. Y es que tiene razón, la sociedad esta enfadada, esta crispada, está molesta con todas las injusticias sociales que ocurren. La sociedad esta harta de que coarten su cultura y su libertad.

Si me gusta tocar la gaita ¿me estoy apropiando de la cultura escocesa? La respuesta es no, porque los escoceses no han estado oprimidos como los negros o los musulmanes.Quizás la solución no este en dejar de utilizar cosas típicas de otros lugares, sino utilizarlas para darles visibilidad. Ya que eres una cantante famosa que imita la cultura gitana, admítelo, haz que el mundo deje de ver a esa etnia como si fuera inferior. A veces no es lo que haces, sino la manera en que lo haces.

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