Opinión: 679.432.179,09€, pero no EREs un escándalo

Fátima Esteban Fernández

El nivel de gravedad ante un caso de corrupción no lo determina ni el dinero malversado, ni la sentencia correspondiente, ni mucho menos tú: el ciudadano al que han robado. La gravedad es una elección de la izquierda y, como comprenderás, si ellos son los corruptos su nivel es de tipo 0 o negativo.

10 años de Caso ERE y se dicta sentencia 9 días después de una elecciones generales, ¿casualidad o causalidad?. Quien quiera creer en la separación de poderes está en todo su derecho; no hay pruebas de lo contrario, pero la cronología del mayor caso de corrupción política de nuestra democracia deja ‘algo’ en evidencia la independencia judicial.

El 17 de diciembre de 2018 queda vista la trama a la espera de veredicto, pero no es tras unas elecciones andaluzas y dos elecciones generales cuando conocemos la decisión judicial: ¿qué validez tienen ahora los resultados del 10N? 1.821 páginas de sentencia no se escriben en una semana y que la condena se podía haber publicado antes de acudir a las urnas no es ningún secreto. Al menos podremos estar de acuerdo en que el resultado de las elecciones hubiera cambiado y en a quien hubiese perjudicado, también.

Saquen sus propias conclusiones sobre las manos que mecen la justicia.

ERE historia

El acrónimo ERE significa ‘Expediente de regulación de empleo’. Una red de corrupción política en el seno de la Junta de Andalucía. Una trama protagonizada íntegramente por el PSOE y los sindicatos UGT y Comisiones Obreras.Lo que inicialmente comenzó por unas sospechas de prejubilaciones aparentemente fraudulentas en la empresa pública Mercasevilla, se convirtió en la mayor trama de corrupción abierta en España.

Debido a los miles de despidos causados por las crisis industriales de los años 90, la Junta andaluza creó un fondo que respaldase económicamente a empresas con problemas. El partido socialista andaluz urdió un “sistema fraudulento” dotado con 680 millones cuyo objetivo era otorgar subvenciones y prejubilaciones a trabajadores cuyas empresas entrasen en un ERE con el supuesto fin de mantener la paz social y permitir a la administración un mecanismo directo y eficaz de actuación ante conflictos laborales. Pero este dinero fue a parar, en algunos casos, a personas que nunca trabajaron en esas compañías. Y en otros, se vio mas oportuno invertir en marisquerías, casas de putas y cocaína porque los que formaban el ‘epicentro’ del PSOE andaluz de aquella época no tenían los ingresos suficientes para cubrir estas necesidades básicas.

61 años de cárcel y 250 de inhabilitación en total

La sentencia condena a 19 de los 21 ex-altos cargos procesados por delitos de malversación y prevaricación. Entre los más sonados;
Manuel Chaves Expresidente de la Junta, ex-vicepresidente del Gobierno y exministro entre otros cargos no poco importantes, ha sido condenado a 9 años de inhabilitación. Bajo su presidencia se instauró en la Junta el sistema ilícito para utilizar, sin ningún tipo de control, millones de euros.

José Antonio Griñán.

Presidente de la Junta de 2009 a 2013 y ministro en la época de Felipe González condenado a 6 años de prisión y 15 años de inhabilitación absoluta por su responsabilidad directa en los ERE como Consejero de Economía y Hacienda entre 2004 y 2009.

Antonio Fernández y Javier Guerrero.

Consejero de empleo y ex director general de Trabajo y Seguridad Social en los años de ‘auge’ del escándalo, respectivamente, han recibido las penas más duras: casi 8 años de cárcel y 19 años y 6 meses de inhabilitación.

Magdalena Álvarez

Antecesora de Griñán en la Consejería de Economía y Hacienda y ex-ministra de Fomento de Zapatero, condenada a 9 años de inhabilitación.

Por mucho menos se echó a Rajoy

Es inevitable comparar el EREscándolo con la trama Gürtel: los dos principales casos judiciales que afectan a la política de los últimos 20 años. Estamos de acuerdo en que su denominador común es la corrupción, pero muy lejos está uno de otro en cuanto a la forma, la cantidad económica, la posición de los protagonistas y el objetivo. En el caso Gürtel no se ha robado del erario público y mucho menos a los parados. En cuanto a la cantidad de dinero defraudado, el PSOE andaluz arrasa: 679.432.179,09 millones de euros frente a 20 millones de euros.

Los EREs es una red clientelar para ‘amiguitos’ con el objetivo de asegurar el triunfo electoral. El caso Gürtel se trata del enriquecimiento de unas personas con fines propios y en ningún momento electoralistas.
Los medios de comunicación se hicieron eco de la sentencia de la Gürtel tergiversándola: el PP no fue encausado ni condenado, su resolución apunta al Partido como absoluto desconocedor de los tejemanejes de Bárcenas. Ni el PP ni Rajoy sabían que se estaba robando, pero Sánchez se puso la toga y quiso, con la baza de la desinformación, acusar al que era el Presidente del Gobierno de lo que el Tribunal no le había acusado.

Lo que ocurrió con Rita Barberá, Cifuentes o Aguirre entre otros, cuyas condenas firmes son igual a cero, han ocupado más programas que los ERE. 72 horas han sido suficientes para nuestros medios para dedicar a este escándalo de corrupción porque como dice Iglesias “El bipartidismo trajo corrupción” esta trama “retrata una época», pero «España ha cambiado y no volverá a tolerar la corrupción. Ahora se abre la oportunidad de defender la justicia social y garantizar la limpieza de las instituciones”. ¿Una nueva etapa de la mano de Sánchez, el mismo que dijo que creía en la inocencia de Chaves y Griñán en repetidas ocasiones? Puede ser que los productos que le traía su escolta por orden de su mujer le hacen confundir entre lo que es nuevo y viejo y lo que es pasado, presente y futuro. Para el de Galapagar lo que ocurrió con Franco hace 80 años es uno de los problemas españoles de máxima actualidad.

En absoluto Pedro Sánchez es respondable de los ERE, al igual que Rajoy tampoco lo fue de la Gürtel, pero en la vida uno es rehén de sus actos y palabras: si exigiste la dimisión de uno, provocaste una injusta moción de censura y después te ocurre a ti lo mismo, como mínimo, por seguir teniendo algo de dignidad y credibilidad, debes dimitir.

Liberal y políticamente incorrecta en continua construcción. Pienso todo lo que digo, pero no digo todo lo que pienso.

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