Noviembre, mes de la diabetes

Fátima Esteban Fernández

El 14 de Noviembre es el Día Mundial de la Diabetes. El penúltimo mes del año esta dedicado a esta enfermedad que padecen 422 millones de adultos en todo el mundo según estimaciones de 2014 de la OMS, frente a los 108 millones de 1980. Y esta cifra no se espera que disminuya: se prevé que en 20 años se duplique y se convierta en la séptima causa de defunción para 2030. Por todo ello, la diabetes es considerada una de las epidemias del siglo XXI.

Pese a ser una de las enfermedades de las que mas se oye hablar, el concepto que a veces se tiene y de lo que supone para los que la sufren es erróneo. Para empezar, hay que distinguir entre dos tipos, en función de cuál sea la alteración del organismo: la diabetes tipo 1 y tipo 2.

Los diabéticos de tipo 1 pierden la capacidad de producir insulina por ellos mismos, ya que su páncreas deja de segregarla y las causas de esto son aún desconocidas. En la diabetes del tipo 2, el cuerpo de quienes la padecen produce insulina, pero la cantidad es insuficiente o de baja calidad, debido a alguna deficiencia en el páncreas. La obesidad, la vida sedentaria, el consumo de tabaco y alcohol o tener un familiar diabético son algunos de los factores que aumentan el riesgo de sufrir este tipo. Por tanto, con una vida saludable, puede llegar a ser prevenida.

La tipo 1 es mas común que se presente, sin avisar y para quedarse, desde la niñez y juventud, mientras que en la segunda, son las personas de edad avanzada las que tienen más probabilidades.

La insulina, la culpable de todoLa insulina es la hormona encargada de regular el azúcar o, mejor dicho, la glucosa en sangre para que penetre en las células con el fin de suministrarles energía. Sin esta, hay un exceso de glucosa que permanece en la sangre, dañando muchos órganos y sistemas del cuerpo, en especial los nervios y vasos sanguíneos, pudiendo llegar a ser letal si no se sigue el tratamiento correcto basado en un buen control: reduciendo al máximo posible hiperglucemias (niveles altos de glucosa en sangre) e hipoglucemias (bajo niveles de glucosa en sangre).

El tratamiento que deben seguir los pacientes es diferente, incluso en aquellos que sufren la misma clase de diabetes. Los tipo 1 suelen depender de la administración de insulina de forma externa, mientras que los del segundo tipo no tienen porqué necesitarlo. Puede ser suficiente con pastillas. Pero lo que es imprescindible para ambos es “un estado de completo bienestar físico, mental y social”.

Se incluye como indispensable tener una estabilidad mental y social porque lidiar con esta enfermedad no empieza y acaba con inyectarse insulina en cada comida o tomar un par de pastillas. El estrés, la falta de sueño, los cambios de rutina, el deporte e incluso el clima son factores externos que generan un desbarajuste en los niveles de glucosa. Por tanto, esta patología requiere un control las 24 horas del día, lo que supone una enorme carga psicológica para quienes la sufren y su entorno. Esta comprobado que, en comparación con los pacientes no diabéticos, la gravedad de las depresiones y de los trastornos de ansiedad suelen ser mucho más acusados en personas con diabetes.

Investigación andaluza premiada internacionalmente por su lucha contra la diabetes

El pasado octubre, El Centro Andaluz de Biología Molecular & Medicina Regenerativa (CABIMER) fue premiado por la fundación norteamericana, Juvenile Diabetes Research Foundation, por su investigación para acabar con la diabetes tipo 1.

La asociación estadounidense dotará al proyecto de 500.000 dólares durante los próximos dos años como reconocimiento al trabajo de nuestros científicos de la sanidad pública.JDRF es una organización sin animo de lucro, pionera a nivel mundial, dedicada a la financiación de investigaciones sobre esta clase de diabetes. Su objetivo es disminuir y eliminar progresivamente el impacto de esta patología.

El proyecto andaluz se centra en el análisis de la molécula BL001, descubierta y patentada por el propio equipo de investigación, capaz de revertir el ataque autoinmune de la diabetes tipo 1. Así lo reflejan los buenos resultados obtenidos en ratones y modelos celulares, al menos de momento.

Cabimer ha coordinado dicho trabajo con la participación de expertos inmunólogos y endocrinos del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol en Barcelona y del Hospital Puerta del Mar en Cádiz, respectivamente y en colaboración con la Fundación DiabetesCERO.Una luz de esperanza para erradicar, más pronto que tarde, esta enfermedad también definida como silenciosa, porque no presenta síntomas irreversibles hasta pasados años.

Una vida como cualquier otra

Aceptar esta enfermedad crónica es el primer paso aprender a convivir con ella. Todo diabético puede llevar una vida completamente normal.
Un gran ejemplo de ello es el futbolista del Real Madrid Nacho Fernández, diabético desde los 12 años: “Soy una persona normal. Es una enfermedad que está ahí, pero cuando haces las cosas bien y te cuidas hasta hace que estés mejor”. No hay muchos deportistas de alto nivel que sean diabéticos, pero existen. Lo que se traduce en que se puede llegar a donde se quiera con o sin diabetes.

A pesar de no haber encontrado la cura definitiva, los avances tecnológicos para facilitar el control de la diabetes son continuos: hace 40 años los pacientes solo podían conocer sus niveles de glucosa a través de un análisis de orina cada cierto tiempo. Ahora han aparecido los sistemas de autocontrol, nuevas insulinas, nuevos fármacos, bombas de insulina que actúan como un ‘pancreas artificial’, sistemas de monitorización continua de la glucosa y tanto la calidad de vida como la esperanza de vida de millones de diabéticos han mejorado notablemente.

Liberal y políticamente incorrecta en continua construcción. Pienso todo lo que digo, pero no digo todo lo que pienso.

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