Opinión: En defensa del activismo imperfecto

Elena Barrios Campo

La semana pasada vimos como Frank Cuesta, conocido como “Frank de lajungla” o “Wild Frank”, apareció en su canal de YouTube ridiculizando yponiendo en cuestión el compromiso de la famosa activista medioambientalGreta Thunberg.

No voy a entrar a juzgar a Frank, ni a defender a Greta, por lo menos no es esami intención.

Frank intentaba reivindicar la insuficiencia de la actitud mayoritaria de personasque intentan hacer algo por el medioambiente (como diría él, aparentanintentar) dentro de sus posibilidades. Es evidente que se puede hacer más. Sitodos centráramos nuestras vidas en rescatar animales de mercados negros deAsia, si todos fuésemos autosuficientes, si todos irrumpiéramos en granjasdonde miles de animales son explotados diariamente, si todos lográsemossacar a la luz los trapos sucios de las multinacionales e industrias másperjudiciales para el medioambiente; si nuestras vidas se resumiesen a la luchaactiva, el cambio sería mucho más notable y menos necesario. Pero, lo siento,no es justo, ni justo ni posible. No todos tenemos conocimientos para ello, notodos gozamos de posibilidades para ello, o quizás simplemente no queremosconstruirlas, porque no queremos centrar nuestra vida única y exclusivamenteen ‘La lucha’.

Pero el problema no es ese, el problema radica en el consumo irresponsable yexcesivo, tanto individual como industrial. Así como en el ansia empresarial porel dinero, en la falta de solidaridad y de conciencia. Pero sobretodo, en elegocentrismo humano, cuantísimas veces habré oído “qué más dará el planeta,si total, yo ya estaré muerto”.

Algunas cosas las comparto con Frank. Quizás Greta sea un instrumento demarketing, quizás nunca la veamos “recogiendo mierda”, quizás su familia, oincluso ella, no lo sé, quieran aprovecharse de estos actos para “sacar pasta”,según dice Frank. Pero la gente como Greta también es necesaria, a estasalturas, vitalmente necesaria. Greta llega a los corazones de las personas,conciencia a grandes masas, a lo mejor no hace materialmente todo que haceFrank por ‘La lucha’, pero mueve masas. Suscita el interés por la causa enjóvenes, y no tan jóvenes, anima a sus seguidores a que sigan solidarizándosecon el medioambiente, y cada vez más.

Es injusto a la par que inútil que otros (ahora no hablo especialmente de Frank,aunque es el ejemplo más reciente en el que podría pensar) ridiculicen lasacciones de aquellos que no pueden centrar sus vidas en la lucha, y vayandando lecciones de moral. Es injusto que se desprestigien los actoscomprometidos de los ciudadanos de a pie. Compartir una historia de perrosmaltratados ayuda, reciclar en tu casa, comprar cosméticos cruelty free, comidaecológica, no tirar toallitas ni discos desmaquillantes al váter, comprar tabacoorgánico, usar el transporte público, donar a ONGs, sumar tu voz, tu presenciaa las manifestaciones… también ayuda, como un infinito abanico de acciones,más moderadas, que son frecuentemente criticadas por aquellas personas inundadas de sentimientos de culpabilidad e inseguridad.

Actitudes como estas solo logran el rechazo y la rendición de personas concienciadas que tratan de aportar su granito de arena a la causa. Personasque igualmente creen en el cambio, pero que se sienten inferiores por noquerer jugarse la vida disfrazándose de extranjeros en los mercados negrospara robar animales y devolverlos a su hábitat natural. Canalicemos nuestraenergía en dejar de criticar las iniciativas de otros, dediquémonos a mirar,aunque solo sea esta vez, a nuestro ombligo, y a juzgar nuestros actos, y nolos de los demás. Es innecesario.

Que no os intimiden, claro que hay muchas cosas que cambiar, también haymucha hipocresía, mucho “postureo”, pero cada gesto, por mínimo que sea,suma.

No dejéis que aquellas personas ignorantes e inconscientes os desmotiven, nosois perfectos, pero estáis luchando, lo estáis haciendo bien. No sois Frank y,probablemente, nunca lo seréis, no pasa nada, nadie debería demandarlo. Soispersonas que aman la vida, aman el planeta y todo lo que hay en él, quequieren cuidarlo y reparar el daño que la especie humana ha ido haciendo a lolargo de la historia.

Este viernes, 6 de diciembre, sumaos a la huelga, vamos a presionar algobierno para que presenten propuestas fácticas, no queremos cartelitos de“Madrid Green Capital”, queremos más Madrid Central y menos coches,queremos que los políticos dejen de aparentar, queremos políticas posibles,reales y comprometidas, queremos acabar con la emergencia climática.Queremos vivir en un mundo sostenible.

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