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Las discotecas abiertas y la educación autodidacta

Jaime Molina

El ocio es muy importante, sobre todo después de los casi tres meses que hemos estado confinados sin poder hacer casi nada y cuyo único entretenimiento era desempolvar los antiguos juegos de mesa, estar con el ordenador o ver alguna que otra plataforma que te entretenía cierto tiempo. Por ello, es comprensible que la gente, una vez que se fueran levantando las restricciones quisiese volver a reencontrarse con sus amigos, amigas y familiares. No obstante, no tenemos que olvidar que el virus sigue ahí fuera, y por culpa de algunos irresponsables puede que vuelva a suceder algo similar a lo que ya vivimos estos meses atrás.

Una vez comenzada la desescalada se fueron abriendo los bares, gimnasios, librerías…, algo que permitía despejar la mente después de tantas semanas encerrados. 

 No es normal que una vez que entre el verano, en plena pandemia, cuando se permite mayor “libertad” se aproveche para ser irresponsables llenando bares, pubs, discotecas, etc. Para luego echar la culpa a los de siempre y así quitarse un peso de encima culpando a otros.

Es necesario mirar las zonas donde se han producido los rebrotes. Por ejemplo, en Córdoba, una discoteca privada con cerca de cuatrocientas personas donde se llegaron a infectar unas ochenta clientes con todo el riesgo que eso conlleva. Los positivos en el club de hípica, también un recinto privado en el mismo lugar, y, todo esto ¿por qué? Porque pensamos que ya se ha ido, que el virus acabó cuando comenzó la desescalada que diseñó el Gobierno central junto al resto de Comunidades Autónomas, y ahí ya se dijo: “todo depende de nosotros, de la responsabilidad ciudadana”, qué ingenuos fueron.

Por otro lado, mientras los pubs y las discotecas siguen abiertas, la educación, al menos la universitaria, se hará de forma semipresencial, dependiendo del número de matriculados, se dividirán en subgrupos, se irá una semana sí y otra no, por lo que se dificultará la enseñanza tanto para los estudiantes como para los profesores, que tendrán que explicar lo mismo dos veces. 

Por desgracia, los estudiantes han estado tres meses dando clases online, y el resultado ha dejado bastante que desear porque para todos era algo nuevo y complejo; Internet iba mal, padres, hermanos, familiares por la casa haciendo determinadas tareas, horario de ordenador… Todo ello imposibilitaba que los estudiantes estuviesen al cien por cien concentrados, y eso también ha podido repercutir en las notas. Sea como sea cualquier cosa será mejor que volver a la modalidad no presencial que a todos perjudicó en mayor o menor medida.

Seamos un poco coherentes con las cosas que se hacen, no nos aglutinemos, se puede vivir sin ir a una discoteca, ya habrá tiempo, ya volverán las fiestas de los pueblos, de volver a estar en discotecas con nuestros amigos, de volver a viajar a otros países. 

Seamos cautos y no nos dejemos llevar por la fiesta que todos queremos, pero que tendrá que esperar porque si no somos responsables, quién sabe lo que tendremos que volver a esperar para volver a estas zonas de ocio, pensemos en nuestros familiares, el trabajo, el estudio, todo es realmente importante, así que, tranquilidad, que todo llegará y se disfrutará.

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