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«Por una Andalucía que exija y no ruegue»

En recuerdo a Blas Infante. Padre de la patria andaluza.

Jaime Molina

Hace ochenta y cuatro años Blas Infante Pérez fue fusilado vilmente por los falangistas en el kilómetro cuatro de la carretera de Sevilla a Carmona. 

Blas Infante nació en 1885 en Málaga viéndose inspirado por el krausismo y el regeneracionismo de la época. Vivió en un contexto donde España se encontraba con los últimos resquicios de lo que un día había sido el Imperio Español. 

Infante coincidió con grandes autores y políticos de la talla de Miguel de Unamuno, Federico García Lorca, Pablo Iglesias Posse, Alejandro Lerroux, Manuel Azaña, Gil Robles, o Prat de la Riba, no obstante, por lo que se le conoce a Blas Infante es por haber creado lo que se ha conocido como “Movimiento andalucista”.

¿Qué es lo que quería con este movimiento?, ¿realmente era un movimiento que buscaba la  independencia de Andalucía?, ¿cuáles eran sus objetivos? 

En primer lugar, es necesario destacar que Blas Infante en ningún momento quiso la independencia para Andalucía, lo que sí hizo fue crear un movimiento andalucista con el fin de luchar por el regionalismo, que en ningún caso era lo mismo que el nacionalismo que se estaba promoviendo en Cataluña o País Vasco con Prat de la Riba (Lliga Regionalista) y Sabino Arana (fundador del PNV) respectivamente. Estos dos movimientos no tenían mucho que ver, sin embargo sí que poseía más convergencias con lo que proponía para Galicia Alfredo Brañas, impulsor del galleguismo.

Por otro lado la aparición de los nacionalismos fueron posibles gracias a la industria, a la existencia de una clase obrera que lo impulsase el sector, una característica que sí poseían Cataluña y Euskadi.

Lo que proponía Infante fue catalogado como de “nacionalismo antinacionalista”, es decir, él ilustrado buscaba crear un movimiento regionalista, pensaba que la falta de industria en Andalucía imposibilitaba la creación de una base obrera que actuase de forma similar que en el norte. Quería llevar a cabo su objetivo más importante, la creación de una clase media basada en el campesinado y la “burguesía”.

“Ideal Andaluz” es considerada la obra más importante de Infante. La publicó en el año 1915 plasmando todo su pensamiento nacional – regionalista. En este libro afirmaba que Andalucía estaba dividida en dos clases: jornaleros y los propietarios/terratenientes. Trata de mostrar que Andalucía sí que tenía historia, algo que negaban otros autores o políticos, sobre todo hacía alusión a los rasgos identitarios de los andalusíes musulmanes que ocuparon la península durante siete siglos. Hablaba del conformismo que tenían los andaluces. En este punto hay que recordar el papel industrial que, aunque parezca que no, fue muy importante. Infante decía que mientras “Cataluña exigía, Andalucía rogaba”. 

Su objetivo final era unificar una Andalucía que estaba dividida en dos: la Occidental con Sevilla, Cádiz y Huelva, y la Oriental con Málaga, Córdoba, Jaén, Granada y Almería, aunque era consciente que desde 1891, tras el informe de Silvela y Sánchez Toca, Andalucía se encontraba dividida en dos regiones: Sevilla y Granada.

Blas Infante es catalogado como el “Padre de la Patria Andaluza” por toda la dedicación, esfuerzo, trabajo y sacrificio que dedicó a unificar a una Andalucía que se encontraba por aquel entonces muy dividida. A pesar de que era consciente de la gran fragmentación que había en términos sociales, económicos y políticos, trató de hacer un regionalismo andaluz fuerte y con la esperanza de que pudiera estar bien representado en Madrid.

Buscó lo mejor para todos los andaluces y andaluzas, fue partícipe del Estatuto de Andalucía que nunca llegaría a aprobarse. Por sus ideales políticas sería tristemente fusilado un día como hoy, un caluroso y sangriento 11 de agosto, pero de 1936. 

Este artículo ha sido escrito por un andaluz. Va dedicado a él y hacia a todos aquellos que perdieron la vida durante la cruenta Guerra Civil.

Ningún andaluz se olvidará jamás de ti.

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