El modelo de cesión de uso de la vivienda, ¿la alternativa para emanciparse?

Veintinueve años es la edad media en la que los jóvenes españoles consiguen emanciparse, La coyuntura económica en la que se halla nuestro país desde hace más de diez años está frustrando el proyecto de vida de millones de jóvenes que encuentran imposible emprender sus proyectos vitales de maneta independiente.

Autor: María Carballo

Una de las posibles soluciones que se ha planteado para afrontar esta precaria situación es la intervención directa del Estado para regular los precios de las viviendas en alquiler. Esta medida oficialmente recogida en los Presupuestos Generales del Estado 2020, no está exenta de polémica, el consejero de Vivienda y Administración Local de la Comunidad de Madrid, David Pérez ha recalcado que “Regular los alquileres es un intervencionismo propio de la URSS”. De manera que otra de las soluciones que se proponen para poner fin a la pesadilla en la que se ha convertido aventurarse a comprar o alquilar un inmueble consiste en trabajar desde el sector privado, así como desde las administraciones públicas para el desarrollo de políticas sensatas que permitan contener esos precios tan abusivos y así facilitar el acceso a la vivienda.

En nuestro país es completamente inviable poder hacer frente a un alquiler con el sueldo obtenido de las primeras nóminas. Tal y como apunta el primer defensor del menor en España, Javier Urra “La vivienda no es accesible en nuestro país”. Esta desesperada situación y el tan desalentador panorama inmobiliario han llevado a la proliferación de un nuevo modelo de tenencia, hablamos de las viviendas cooperativas en cesión. ¿En qué consiste exactamente esta alternativa? Esta nueva fórmula de tenencia de vivienda lleva en funcionamiento desde hace más de 4 décadas en varios países europeos como Alemania, Holanda o Dinamarca.

El concepto «cesión de uso» hace referencia al hecho de que esta vivienda se disfruta de manera usufructuaria de por vida, tanto tú, como familia y herederos, teniendo por hecho que ellos también seguirán respetando la comunidad. Por este derecho se ha de pagar un pequeño alquiler, una cifra muy por debajo de lo que suele demandarse en el actual mercado debido a que, a diferencia de un alquiler actual, este modelo no lleva aparejados otros beneficios o especulación alguna.

Es importante puntualizar que la aportación económica que ha de hacerse inicialmente, al igual que cuando te comprometes a cualquier alquiler normal, por las cual se adquiere el derecho al disfrute de esa vivienda, no es una entrada sino una inversión. Este dinero va destinado a la Banca Ética con el propósito de que el proyecto pueda llevarse a cabo y perpetuarse . Todas las viviendas son desde el primer momento y hasta la final propiedad de la cooperativa, el usuario será el usufructuario de esta hasta que decida causar baja de la comunidad o decida dejar de pagar las pequeñas mensualidades para mantener ese derecho. Es más, en el momento en el que se decida abandonar la comunidad y abandonar la vivienda, incluso en caso de defunción, la aportación económica inicial que ha de hacerse para poder mantener el proyecto que constituye la suma de capital suscrita, con la que tal y como se ha indicado previamente se adquiere la condición de cooperativista es plenamente reembolsable, se recuperaría al completo y con la correspondiente actualización al IPC. Si en el supuesto de que al fallecer el principal usufructuario sus familiares y herederos no quisieran seguir haciendo uso de la vivienda también recuperarían de manera íntegra esa aportación incluso en casos extremos, la ley obliga a la comunidad a devolver ese importe en un periodo máximo de 3 años.

Aunque es cierto que la regulación de alquileres es la medida estrella frente a la especulación, este sistema de “cohousing” público-privado es una alternativa totalmente compatible con el libre mercado que ha demostrado ser plenamente fructífera en muchos países de Europa, otra vía que habría de tener una mayor cobertura promocional para no solo facilitar la independencia de la población más joven sino para aliviar a todo el colectivo poblacional totalmente sometido a precios inasumibles en base a lo salarios que se perciben en términos generales.

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