‘Operación Illa’

El Ministro de Sanidad 'torna' a Cataluña para intentar tomar el Palau

Si nada cambia y la situación sanitaria lo permite, los comicios autonómicos catalanes se celebrarán el próximo 14 de febrero. Hasta hace unas pocas semanas creíamos que el tablero político catalán era estable y no habría demasiadas sorpresas. Sin embargo, a finales del año pasado, Illa e Iceta soltaban la bomba: será el Ministro de Sanidad quién optará a presidir el Palau de la Generalitat los próximos 4 años. La operación Illa salía a la luz, pero tan solo era un paso más de una estrategia perfectamente orquestada desde Moncloa.

Hace poco más de un año se componía el primer gobierno de coalición de la democracia, un ejecutivo que cargaba en la espalda con una ardua y sangrienta batalla política entre el Partido Socialista y Unidas Podemos, sus principales disputas; los ministerios. 

Tras la repetición electoral, el tono parecía distinto e Iván Redondo tras perder fuerza el 10 de noviembre emplazó a Sánchez a aliarse con Iglesias y hacer eso que los votantes del propio PSOE pedían: “Con Rivera No” – ya no había ningún Rivera, por otro lado-.

Entre toda esta batalla política y con los medios entretenidos en las batallas del Congreso, Moncloa ya pensaba en la siguiente casilla, eran conscientes de que Iceta no tenía tanta proyección como les gustaría, sobre todo, después de la derrota en la votación del Parlament para hacerle senador y poco después presidente del Senado, como pretendía Sánchez. Ante esta situación, Moncloa debía moverse rápido, debían apostar por una baza que trajera rentabilidad a largo plazo, nada de ir con todas las cartas descubiertas -como con Iceta- y nada, por supuesto, de dejarlo en manos de los votos de los parlamentarios. 

Desde el despacho presidencial dieron con la clave ¿Qué ministerio de facto tiene competencias limitadas a excepción de causas extremas -véase una pandemia- y da suficiente proyección mediática como para conseguir popularidad? entre otros, -de los 18 existentes- Sanidad. Esta área quedaría bajo el mando de un desconocido Salvador Illa, -es necesario recordar que muchos analistas se extrañaron al conocer el nombramiento de Illa como ministro- catalán, licenciado en Filosofía y que entre sus logros políticos destacaba la alcaldía de su pueblo natal y ser Secretario de Organización del PSC. 

Esta decisión tiene, incluso, hasta un punto sarcástico puesto que fue uno de los ministerios que el PSOE ofreció a Podemos antes de la repetición electoral y la formación morada descartó por ser “ínutil”, ahora, su ministro es uno de los favoritos de estas elecciones.

Más allá de las teorías de conspiración de la derecha, esta bancada ya avisó hace un meses que Sánchez tenía la intención de presentar a su ministro a los comicios catalanes. A principios de diciembre el PP y VOX acusaban a Sánchez e Illa de declarar el estado de alarma en la Comunidad de Madrid para ganar puntos ante el electorado catalán -como si los catalanes socialistas odiaran Madrid-. Como mencionaba, más allá de las teorías de la conspiración, la derecha tenía razón, Sánchez a finales de mes apostaría por su ministro para luchar en el tablero político catalán.

Este movimiento suscita muchas preguntas ¿La pandemia ha sido tan solo un episodio improvisado de este plan?, ¿la «buena gestión» que ha hecho Illa de la pandemia ha animado a Sánchez a apostar por él en Cataluña? ¿Fue idea de Iceta -como él mismo sostiene- quién sugirió la idea o llamó Moncloa para apartarle? La idea, sin duda era clara, Illa, tarde o temprano, ‘tornaría‘ a Cataluña ¿E Iceta se mudará a Madrid?

Según diversos medios, el efecto de la ‘Operación Illa’ ya está dando sus frutos; el Periódico de Catalunya, hace unos días, publicaba una encuesta en la que proclamaba vencedor al que sigue siendo ministro, sin embargo, aunque otros estudios demoscópicos apoyen la hipótesis de que este movimiento beneficiará al PSC en las urnas, eldiario.es publicaba días después otro sondeo en el que se registraba el aumento pero, en ningún momento, el sorpasso a ERC ni a Junts per Catalunya.

Según la encuesta de Gesop para el Periodico de Catalunya, Illa en menos de 15 días habría sumado 8 asientos a la bancada socialista alcanzando los 36 y sumaría 5 puntos al porcentaje de estimación de voto anotando el 24,1%. Según este estudio, las 2 grandes fuerzas independentistas -Junts y ERC- perderían conjuntamente entre 5 y 7 escaños y se tendrían que volver a unir con la CUP para repetir la coalición independentista. Los antisistema obtendrían alrededor de 7 asientos, unos datos similares a los registrarían los comunes. Por su parte, la derecha españolista, sería la más tocada en esta batalla: el partido de Arrimadas caería hasta los 12, el PP perdería un asiento y la extrema derecha entraría con 5 escaños.

Por su parte, la encuesta de eldiario.es reconoce la subida del PSC por la entrada de Illa, sin embargo, no le augura una victoria ni clara ni holgada con respecto a ERC y Junts per Catalunya. La candidatura de Illa seguiría en tercera posición congregando al 19,1% de los votantes, por debajo de las fuerzas independentistas; ERC y Junts per Catalunya aglutinarían el 21,9% y el 19,8% respectivamente. Teniendo en cuenta que las encuestas suelen registrar un margen de error de 2-3 puntos, tan solo estas tres fuerzas optarían a presidir la Generalitat a partir del próximo 14-F.

La estrategia de Moncloa con respecto al 14-F es clara: tomar el Palau, una misión que no será fácil cumplir pero que si lograsen tendrían el tándem perfecto Madrid-Cataluña para hacer durar ambas legislaturas y tener el conflicto catalán contenido el tiempo suficiente para intentar aprobar una ‘vacuna’ consensuada y clara contra el independentismo.

Un periodista deja de serlo cuando ofrece como información lo puramente subjetivo.

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