//

Sara Giménez: «Para mí es un orgullo ser una referente para otras mujeres y jóvenes gitanas»

Sara Giménez es una de las voces más conocidas de Ciudadanos. Dio el salto a la política en 2019, como número tres por Madrid de la formación naranja, y desde entonces trabaja por acabar con las desigualdades y la discriminación en nuestro país desde la Cámara Baja.

Llegar tan alto no le ha sido fácil, primero tuvo que enfrentarse a lo que la sociedad esperaba de ella, y después abrirse paso allí donde no se la esperaba. Ninguna mujer en su familia había terminado los estudios superiores cuando ella se dispuso a estudiar derecho, tampoco había llegado ninguna gitana a graduarse como jurista en la Universidad de Zaragoza cuando ella recibió el título, ni había ejercido antes como abogada en la Región.

En 2018 se convirtió en la primera mujer de etnia gitana en representar a España en la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia, justo un año antes de que Ciudadanos se interesase por ella. Actualmente continúa con su labor como diputada, y sigue ostentando el puesto de Vicepresidenta en Secretariado Gitano.

¿Qué significa para usted la palabra feminismo?

Para mí, la palabra feminismo significa igualdad, luchar contra barreras, reivindicar. Son las palabras que me vienen cuando hablamos de feminismo. 

La crisis sanitaria ha afectado especialmente a las mujeres, y ha acrecentado eso que llamamos feminización de la pobreza: en España, más de 6,2 millones de mujeres (26%) se encuentran en riesgo de pobreza. ¿Qué debe hacerse desde la política para frenar este retroceso social?

La pandemia ha evidenciado la situación de precariedad laboral en la que viven muchas mujeres: sectores de trabajo precarizados, una brecha laboral relevante, incluso mujeres que, por determinados motivos, bien por pertenecer al mundo rural, o bien por ser gitanas, migrantes, discapacitadas, por encontrarse en situaciones de pobreza… incluso tienen esas barreras y esa problemática mucho más duras.

Lo que hay que hacer es tomarse mucho más en serio las políticas públicas. ¿Cuál es el origen de estas situaciones de desigualdad? Por un lado, la corresponsabilidad. Hay que poner medidas específicas, como nosotros hemos propuesto, en corresponsabilidad. En materia de brecha laboral, también hacen falta políticas activas, y no podemos olvidarnos de la precariedad laboral. Yo creo que son tres puntos muy relevantes en los que hay que hacer políticas públicas.

Finalmente, debemos ir cambiando, hombres y mujeres juntos, desde el tema de la educación, las situaciones de los cambios de roles. Debemos abordar las situaciones de los cambios de roles, creo que todavía en eso tenemos que avanzar más. Desde el ámbito de las mujeres, debemos cambiar esos roles de cuidadoras, que tienen que ver mucho con las cuestiones de corresponsabilidad, y es hacia allí hacia donde debemos ir.

En pobreza, hace falta ese ingreso mínimo vital, esa política pública para apoyar a las familias más pobres. Nosotros apoyamos esa medida, pero lo que estamos viendo es que no llega a quien tiene que llegar. La política debe ser más efectiva y mejor aplicada, nosotros hemos propuesto que se reconozca directamente a las personas que están cobrando rentas mínimas, para acabar con la pobreza severa, y con la pobreza relativa, porque ojo, según OXFAM Intermón ya se ha anunciado.

Más de mil mujeres han muerto asesinadas en nuestro país desde que hay registros a causa de la violencia de género, ¿qué estamos haciendo mal como sociedad para que esto continúe pasando?

Exactamente son 1.084 las mujeres que han sido asesinadas. Hay distintas cosas por hacer, la parte de sensibilización la tenemos que seguir trabajando y, además, en la actualidad, hoy más que nunca, no debemos ceder ni un mínimo espacio a los discursos negacionistas de esta violencia específica que sufrimos las mujeres. Hay que ser muy contundentes, y lo que hay que hacer es ejecutar bien el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Las medidas no están correctamente ejecutadas, nosotros propusimos la semana pasada una ley para ponerlas en marcha, porque realmente está incompleto. Lo sorprendente es que el Partido Socialista no nos ha apoyado.

Entonces, ¿dónde está la materia pendiente? En ejecutar bien esas medidas, en hacer una revisión también sobre qué sucede con las órdenes de protección, qué sucede con las mujeres que no denuncian, o con las que denuncian y se echan atrás. Hay que, desde un punto de vista constructivo, analizar todas esas cuestiones y ejecutar el Pacto.

Su carrera hasta llegar al Congreso de los Diputados no ha sido fácil.  Fue la primera mujer de etnia gitana en graduarse en Derecho por la Universidad de Zaragoza, la primera abogada gitana de todo Aragón… La primera mujer gitana en abrirse paso en muchos ámbitos, ¿Qué hace falta para conseguir romper todos esos techos de cristal?

Te agradezco el recorrido que analizas y ese esfuerzo, porque para romper barreras y, dependiendo del punto de partida, por mi parte ha hecho falta mucho esfuerzo, y contar con la familia también, porque cuando romper barreras hay que tener en cuenta los cambios y el entorno.

Yo creo que también deben cambiar las cuestiones relacionas con romper los prejuicios y estereotipos que tenemos hacia determinados grupos de población, en este caso, hacia las personas gitanas. Yo también viví una situación compleja, porque los gitanos tenían una serie de prejuicios y pensaban que si estudiaba iba a dejar de ser gitana, y la población mayoritaria me veía más como gitana, que otra cosa, como diciendo, digamos, que esto no es posible. Yo creo que es importante contar con referencias, para mí es un orgullo ser una referente para otras mujeres gitanas y otras jóvenes, porque creo que se necesitan en este campo y, sobre todo, hace falta sensibilización social y ruptura de prejuicios.

Dice usted que la sociedad la veía más como gitana, que otra cosa, y es eso lo que desde Fundación Secretariado Gitano han querido reivindicar por el 8M.  Usted ha trabajado en esta organización durante gran parte de su vida, y habrá podido recoger muchas de las preocupaciones y problemas de las mujeres gitanas ¿qué es lo que le cuentan?, ¿qué reclaman todas estas mujeres?

Además de trabajar en Secretariado Gitano, actualmente sigo como vicepresidenta, y sigo muy de cerca el trabajo que hacen desde el grupo de la mujer, al cual pertenezco. «Me llamaron gitana y se olvidaron de llamarme mujer», es un poco ese lema y lo que vemos desde la organización es, precisamente, esa múltiple discriminación hacia las mujeres gitanas, esa discriminación interseccional a la que nos enfrentamos en todas las materias, y especialmente en materia educativa, que es una de las que más me preocupan.Cuando te digo que el 64% del alumnado gitano no termina la Educación Secundaria, y si analizas las causas por las que las mujeres y niñas gitanas dejan los estudios, tienen que ver mucho con esos roles de cuidados.

Un 64% del alumnado gitano de entre 16 y 24 no concluye los estudios obligatorios frente al 13% del conjunto del alumnado. La diferencia con respecto al alumnado general es de 51 puntos.

El alumnado gitano en Secundaria. Un estudio comparado. Fundación Secretariado Gitano con UNICEF.

Cuando sales al exterior, el prejuicio de «esto de ser gitana» implica rechazo y discriminación, bajo un prisma de prejuicio y estereotipo. Todavía hay una cuestión muy relevante que las mujeres gitanas ponen encima de la mesa, y es que se deje de rechazar a las personas únicamente por su condición étnica.

Por otro lado, creo que estamos ante un gran impulso de la mujer gitana. En veinte años ha habido un gran avance educativo, formativo, participativo… y esto es lo que no debemos frenar. Las mujeres gitanas debemos avanzar en espacios de responsabilidad, en puestos de dirección, en promoción, y yo creo que es hacia donde vamos la nueva generación de mujeres gitanas.

Estamos en un momento en el que parece que el feminismo resulta polémico y se pone en duda por ciertos sectores, ¿Usted, como mujer perteneciente a una minoría étnica, se ve representada en el movimiento feminista? 

Sara Giménez es diputada, licenciada en Derecho. Ha trabajo contra la xenofobia y el racismo, en nuestro país, y en la Unión Europea.
Sara Giménez es diputada, licenciada en Derecho. Ha trabajo contra la xenofobia y el racismo, en nuestro país, y en la Unión Europea.

Cuando hablamos de feminismo, hablamos de la lucha por la igualdad. El feminismo debe ser incluyente y moderno, por eso, en casi todos los discursos que usted me escuche, y que escuche desde Ciudadanos, nos reiteraremos en el no dejar a ninguna mujer atrás. Hay que contemplar la heterogeneidad de la composición de nuestra sociedad, y eso significa que las propias políticas públicas en materia de feminismo deben contemplar la realidad de la mujer gitana también.

Yo creo que ahí tenemos que mejorar. Los avances en igualdad de Clara Campoamor, por ejemplo, a mi me han repercutido como mujer. Los avances que promueven otras mujeres no gitanas a mí seguro que me repercuten positivamente, como mujer y como gitana, pero no hay que olvidarse que las políticas y el trabajo del feminismo, no deben ser excluyentes, sino incluyentes, y las mujeres de grupos minoritarios tenemos que estar representadas.

Esta semana ha salido a la luz el documental de Nevenka Fernández, una concejala que sufrió acoso por parte del alcalde de su pueblo. Parece que todavía cuesta hablar sobre estos temas, ¿usted ha tenido que sufrir algún tipo de conducta machista a lo largo de su carrera profesional?

Conducta machista… el machismo está en nuestra sociedad, las cuestiones de roles están en nuestra sociedad. Específicamente yo no le puedo decir una cuestión concreta que me haya sucedido. Yo lo que he vivido, y está mucho más ligado a esa discriminación interseccional, es que yo era una mujer gitana y decidí estudiar, y no era lo que se esperaba de mí. ¿Por qué?, porque mi rol estaba asociado a quedarme en casa, a ser madre, a ser cuidadora, a llevar otro tipo de vida. Entonces, esos machismos, según como los veamos, son roles que la sociedad, y que mi propio entorno, esperaba hacia mi persona, y con los que he roto.

¿Qué retos tiene por delante el feminismo?, ¿qué nos queda por delante?

Lo primero de todo es estar más unidas que nunca. Pido unión al feminismo y creo que lo importante es tener en cuenta que cualquier causa de defensa de la igualdad nos beneficia a todas. No debe ser ningún beneficio el reto de ver el feminismo como una lucha integral, me parece que es el momento en el que hace falta recalcarlo. Concretamente, debemos ponernos objetivos de brecha salarial, que es donde debe ir nuestro trabajo, objetivos en materia de corresponsabilidad y conciliación, que es hacia donde debe luchar el feminismo para que realmente esta brecha desaparezca, y también debemos potenciar el liderazgo, y yo creo que debe ser un liderazgo diverso, formando parte de los consejos de dirección de las empresas, con mayor representación en los puestos de responsabilidad. Por otro lado, no podemos olvidarnos nunca de las mujeres que peor lo pasan, porque otro reto del feminismo, como he dicho, es contemplar la especificidad, la especificidad de la mujer rural, de la mujer discapacitada, de la situación de pobreza, de las mujeres gitanas, porque sino, no será un feminismo de todas.

Miembro de la Junta Editorial de Revistaincognita.com
Estudiante de Ciencia política y administración Pública + Periodismo

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Historia Anterior

No queremos ser solo musas, también artistas

Siguiente Historia

Las otras historias

Lo último de 8M