Ayuso, nuestro personaje del año

Isabel Díaz Ayuso toma un papel protagonista en la política española en 2021

Editorial: Querido 2022

Era mayo de 2019, Pablo Casado se enfrentaba a sus segundas elecciones como Presidente del Partido Popular, unas elecciones que encaraba tras el batacazo de las generales de abril de 2019 que se habían saldado con el peor resultado del PP de los últimos años, el partido que hacía pocos meses que lideraba Casado había sacado tan solo 66 diputados y en Génova temían que esta ola de derrotas se contagiara en plazas tan importantes como Madrid.

Ante la salida precipitada de Cristina Cifuentes por robar unas cremas en una conocida cadena de supermercados y con la polémica de su máster fraudulento, Cifuentes se ve obligada a dimitir. Toma el relevo su vicepresidente Ángel Garrido y tras la salida de este del PP y su entrada en Ciudadanos toma el poder, durante unos meses, Pedro Rollán Ojeda y es poco después cuando Casado designa a una casi anónima Ayuso y a José Luis Martínez Almeida candidatos para renovar mandato en la Comunidad y para recuperar el mando en la alcaldía de la capital respectivamente.

La noche del 26 de mayo de 2019, se produce lo que podríamos llamar como una victoria pírrica, el Partido Popular registra sus peores resultados en Madrid pero logra sumar con Ciudadanos y con la extrema derecha para recuperar la alcaldía y para renovar en Sol. Es en este punto donde comienza su carrera política tras haber sido, ni más ni menos, la community manager del perrete de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

Sus polémicas declaraciones durante la campaña no pasaron desapercibidas, unas declaraciones que ponían de manifiesto su intención de acaparar portadas, titulares y la conversación en redes sociales. Sin embargo, no alcanza un protagonismo importante hasta la llegada de la pandemia.

El 14 de marzo de 2020, Pedro Sánchez decreta, en un Consejo de Ministros histórico, el estado de alarma en todo el país, confina a toda la población y establece un mando único. La crisis se debe capitanear desde el gobierno central, las comunidades quedan a un lado, con las competencias limitadas, un escenario que utiliza Díaz Ayuso para comenzar su estrategia de oposición al Gobierno.

No creo que los niños que están en sus casas y confinados, que estar ‘jartos’ de estar ahí, tengan que aguantar los menús que les darían sus señorías de Podemos que a lo mejor son los menús que les pondrían en Venezuela, que es nada

Isabel Díaz Ayuso. Presidenta de la Comunidad de Madrid

Su lista de polémicas comienza el 16 de marzo. Isabel Díaz Ayuso confirma su positivo en covid y comunica en un video difundido por las redes sociales que seguirá trabajando aunque aislada”. Ese mismo 16 de marzo comunica a los medios que ha acondicionado su despacho como aparthotel y que pasará los días necesarios en la estancia para “evitar contagiar a sus vecinos”. Sin embargo esa estancia era una suite del hotel Be Mate Plaza de España, un hotel del que es dueño Kike Sarasola y que en principio, según la Comunidad de Madrid “no costaría ni un solo euro” a los madrileños. Más tarde la presidenta confirmó que pagaría 80 euros diarios por una habitación que cuesta 200 euros al día. La presidenta pasó en aquel hotel casi 60 días. En mayo la CAM publicaba en su página web el pago a la empresa de Kike Sarasola de 560.000 euros para alojar a profesionales sanitarios.

También por esas fechas, marzo de 2020, conocíamos que menú ofrecía la Comunidad a los niños de familias sin recursos, la polémica estaba -nunca mejor dicho- más que servida. El gobierno de Díaz Ayuso proporcionaba a estos niños menús de la cadena Telepizza. En mayo, tras recuperar las sesiones de control al gobierno madrileño, la Presidenta justificaba estos menús atacando a la oposición e invocando -como es habitual- a Venezuela y Cuba. “No creo que los niños que están en sus casas y confinados, que estar ‘jartos’ de estar ahí, tengan que aguantar los menús que les darían sus señorías de Podemos que a lo mejor son los menús que les pondrían en Venezuela, que es nada”

A la polémica alimentaria se unió la de los protocolos que recomendaban no derivar a las personas mayores de las residencias a los hospitales, un protocolo que se tradujo en unas muertes que se contabilizan en más de 6000. 

Más tarde habló de cómo había demostrado Ifema que “los techos altos sanan muy bien”. El 1 de mayo asistimos a su fiesta de calamares, el 15 de septiembre de 2020 culpó a los inmigrantes de estar detrás del aumento de contagios en Madrid por, según dijo, “el modo de vida de la inmigración en Madrid” y terminó el año con la inauguración del Hospital Zendal y unos supuestos sabotajes que la presidenta atribuía a la izquierda y a Más Madrid y que hace unas semanas se conoció que los datos que se describían en las denuncias eran falsos y que la Comunidad de Madrid nunca aportó pruebas gráficas en la denuncia.

El 2021 empezaba con una Presidenta en Madrid que muchos odiaban y amaban a partes iguales. El año empezó con la nevada histórica en Madrid que se tradujo en un aislamiento obligado ante la falta de previsión y quitanieves que la Comunidad no supo evaluar y dejó durante al menos dos semanas zonas de Madrid incomunicadas.

Con una mala relación con sus socios y una desconfianza plena, sonada y consciente tanto dentro del Consejo de Gobierno como fuera por periodistas y ciudadanía, Isabel Díaz Ayuso decidió dar un paso en plena pandemia y disolver la asamblea con previsión de mejorar sus resultados electorales. Una convocatoria que debió pasar por los tribunales tras el recurso de Más Madrid después de que el grupo presentase una moción de censura para evitar los comicios. Sin suerte, el tribunal falló a favor de la convocatoria e Isabel Díaz Ayuso desintegró a su socio, aupó a la extrema derecha e hizo que Más Madrid tomase el relevo del liderazgo en la oposición. Unas elecciones que se saldaron con un gobierno en solitario del PP y un apoyo externo en los ultras de VOX. 

Este acuerdo se ha traducido en una posible derogación de las leyes de protección al colectivo LGTBI, unos presupuestos sin posibilidad de enmiendas ni debate en comisión,  basados en la extinción de impuestos autonómicos y en una menor inversión pública. Madrid se convierte por tanto en la región más protagonista de España de este 2022 y con una presidenta que sin tomar ni una sola restricción se enfrenta a la ola más contagiosa de covid hasta la fecha, unos contagios que no llegan ni por barajas ni por “el modo de vida de la inmigración madrileña” sino por que es la Comunidad que ha decidido no aplicar ninguna restricción.

Isabel Díaz Ayuso y el PP en estado puro

Isabel Díaz Ayuso es el personaje del año por la escalada de protagonismo que ha registrado en los últimos meses, un protagonismo que le ha permitido plantar cara a la dirección del Partido Popular y plantear la posibilidad de que la dirigente madrileña pueda disputarle el puesto a Casado. 

Entre la ciudadanía ha logrado un papel principal en la política nacional por aplicar una estrategia impopular entre los científicos y, en virtud de los resultados de las elecciones de Madrid, muy popular entre los madrileños, convirtiéndose de manera directa o indirecta en la líder de la oposición al gobierno central. Una política, la de Ayuso, basada en bares y terrazas que ha demostrado, como dijo Bea Fanjul ser “lo malo conocido”, esperemos que 2022 sea bueno por conocer.

Un periodista deja de serlo cuando ofrece como información lo puramente subjetivo.

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